Colección Warairarepano ofrece nuevos títulos

Esta historia comienza con los acordes de un violín mágico; continúa con una abuela garza, y al rato se acurruca bajo la sombra de un árbol que daba sed. Ahora, narra los vaivenes de un cazador perdido, conoce a un sobrino desobediente y descubre la creación de los animales.

Es la historia de Warairarepano, la colección de literaturas indígenas presentada en ediciones bilingües, ilustradas y sonorizadas, que Monte Ávila Editores ofrece al público infantil.

Iniciada en abril de 2005, la colección crece este año 2007 con la incorporación de tres nuevos títulos: Atanche petane El cazador perdido (narración yukpa); Yadaakadu El sobrino desobediente (mito ye'kwana); y Yamaanësa'ke në'na La creación de los animales.

Para conocer un pedacito de estos antiguos relatos, plenos de magia y sabiduría, van estas líneas.

 

Atanche Petane
El cazador perdido

Esta narración mítica refiere un aspecto de la educación de las niñas yukpa durante su formación para la etapa adulta. Cuando la joven cumple doce años, la edad de las señoritas, se le considera samayapa . Durante este tiempo es aislada de la casa familiar y no puede ser visitada por los hombres; comienzan las ceremonias y la purificación, consintiéndolas con baños y plantas medicinales. De ahí nace la ley de las samayapa , que todos debían respetar para no ser castigados por los dioses. Para garantizar que se cumpliera, las abuelas -representadas en el relato por la Luna benefactora- llevaban a las samayapa hasta un pequeño bohío apartado de la vivienda comunal, donde tenían grandes vasijas que servían para ocultarlas cuando existiera el peligro de ser vistas o pudieran ser raptadas por los hombres de las comunidades vecinas, simbolizados aquí por el Sol. La historia además intenta explicar el origen de los eclipses y de los astros que se ven en la cúpula celeste.

 

Yadaakadu
El sobrino desobediente

Este mito ye'kwana, narrado con sin igual maestría por Manuel Velásquez (Yawaaseejä Ömö), cuenta cómo Wanaadi, hijo del Sol, creador de todos los seres, concibe a Sheduuje Yaanadi, una suerte de mensajero, quien en realidad es un doble de sí mismo, para que pueble la Tierra.

Sheduuje Yaanadi, aparte de dar origen a la gente antigua, trajo consigo la sabiduría, el tabaco, la maraca y un bolso o chácara donde estaba contenida la noche. Con él vino su sobrino, Yadaakadu, quien desobedece sus indicaciones y destapa la chácara, liberando la noche y la oscuridad. Como castigo, es transformado en un mono blanco, convirtiéndose de esta forma en el antecesor de todos los primates.

Se trata pues, de un mito fundacional, donde se explica el origen de los ye'kwana, de la noche, los astros y las estrellas, los cuales son de gran importancia para esta cultura que las utiliza de guía en sus viajes de navegación por los caños y ríos de la Amazonía.

 

Yamaanësa'ke në'na
La creación de los animales


Contado hace casi veinte años por el chamán Aristóbulo Argoti, en este fragmento de un mito del Génesis se narra la creación del mundo y en particular de los animales. La versión original fue grabada, transcrita y traducida por Marie-Claude Mattéi Muller, pero la versión reducida, aquí presentada, ha sido revisada y corregida por Prajedes Salas, hijo del narrador, y por Marie-Claude Mattéi Muller.