Monte Ávila presente en la entrega del Premio Ministerio de la Cultura 2008
Pütümaata, keichi, Pütümaata (ˇLuna, luna, no te duermas!) fue la obra ganadora en Literatura
Prensa MAELCA (10.11.2010) El pasado miércoles 10 de noviembre se llevó a cabo la entrega del Premio Ministerio de la Cultura 2008 en las categorías literatura, artes visuales, comunidad, cine, música, teatro, danza, fotografía y arquitectura. El ministro Francisco Sesto destacó el carácter incluyente de este premio tomando en cuenta que la creación de una obra no tiene que ver obligatoriamente con la edad: “Es un premio de gran significación porque al contrario de los Premios Nacionales de Cultura que son premios a la trayectoria del artista, premios a 30 años de vida, es un premio a una obra determinada, lo puede ganar un muchacho o una persona mayor”.
Monte Ávila fue reconocida en la categoría literatura por la obra Pütümaata, keichi, Pütümaata (¡Luna, luna, no te duermas!) perteneciente a la colección Warairarepano. Se trata de una narración añú en versión de Ana Dolores Márquez y Yofri Márquez, con ilustraciones de Carmen Salvador. Esta narración cuenta cómo el sol y la luna se abrazaron por primera vez.
Recibió el premio Yofri Márquez nieto de Ana Dolores Márquez y único hablante del añú en su generación. Su abuela Ana, nacida en la laguna de Sinamaica, narró al investigador Alí Fernández cómo recordaban los Añú el primer eclipse. De esta narración surgió ¡Luna, luna, no te duermas! La versión publicada por Monte Ávila fue el resultado de un trabajo colectivo en el que participaron, además de Yofri Márquez, Milaya del Valle Silva, Zaida Guerra, Yusmary Paz, Félix Guerrero -jóvenes promotores de MOCUPA-, Carmen Salvador y los lingüistas José Álvarez y María Teresa Bravo. Yofri, con ayuda de María Teresa y Esteban Emilio Mosonyi, realizó la traducción al añú. Ana Dolores Márquez falleció a mediados del 2006 legando una hermosa historia de su comunidad indígena, los Añú.
Yofri, momentos antes de recibir el premio, manifestó conmovido: “Me siento muy orgulloso de estar aquí. Agradezco a Monte Ávila por publicar el libro y también a mi abuela por permitirme aprender de ella, dejarme su enseñanza y experiencia. Espero que el libro llame la atención de los habitantes de la laguna de Sinamaica, para que se preocupen por aprender el añú y adviertan que este idioma no se ha perdido sino dormido, no está muerto sino dormido”.
La colección Warairarepano de Monte Ávila está dirigida al público infantil, difunde la literatura indígena y rescata valores que forman parte de los pueblos ancestrales. Los libros son editados en versión bilingüe, en español y lengua indígena. (Fin/ Patricia González)
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