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Monte Ávila editores Latinoamericana reúne a doce poetas venezolanos en el Museo de Bellas Artes

El Ministerio del Poder Popular para la Cultura a través de Monte Ávila Editores presentará los libros de doce autores nacionales en el marco del Quinto Festival Mundial de Poesía.

Los libros a presentar son: Como arena de Carmen Isabel Maracara, Trébol de Cecilia Ortiz, Campo Croce de Erika Reginato, Obra poética completa de María Calcaño, El lirio que vino del mar de Antonio Urdaneta, Artesa del tiempo de Ernesto Román-Orozco, Calle de la niña Isabel de Miguel Mendoza Barreto, El poeta perdido y otros textos de Leonardo Gustavo Ruiz, Los vidrios rotos de Orlando Pichardo, Una vez frente al paso (todas las veces) hacia el anochecer de Miguel Pérez, Parte del aire de Antonio Trujillo y Sólo el mar de Celso Medina. Los doce libros pertenecen a la colección Altazor caracterizada por realzar al escritor actual y divulgar antologías de poetas contemporáneos.

La antología Como arena muestra la preocupación de la escritora por el uso del verso, la versificación se lleva a cabo con excelencia. En la obra de Carmen Isabel Maracara el lector ávido percibe un encuentro entre la reflexión profunda y lo cotidiano: “De allí, precisamente, brota la voz poética de Maracara: de esa grieta donde luchan y se confunden el ser y lo trivial... donde el impulso humano hacia lo sublime queda una y otra vez frustrado a causa del peso de la mortalidad.”

La antología de Cecilia Ortiz es una selección de sus libros Trébol de la memoria (1978), La pasión errante (1986), Autorretrato (1993), Naturaleza inventada (2004) e Invernadero (2006). Además, su libro Trébol contiene siete escritos inéditos. La voz poética de Cecilia Ortiz canta a “la memoria, el cuerpo, la pasión errante, la oscuridad, el tiempo, la muerte, las despedidas, el abismo, el resplandor, los autorretratos y las naturalezas inventadas de la existencia...”

Campo Croce, aldea de una colina de los Alpes, era el lugar donde el abuelo de la autora Erika Reginato, se refugiaba de los fascistas. De aquí surge el nombre de la obra poética Campo Croce. Los ancestros de la escritora son parte primordial de la temática del libro. El tiempo, el viaje, la memoria y lo espacial son elementos claves de su escritura.

En Obra poética completa de María Calcaño, el erotismo, el amor y el deseo son los temas que atrapan al lector. En su poesía corre tinta feminista, su voz no sólo muestra a un ser sensible sino también inteligencia, una voz que enfrenta creencias sexistas sobre la mujer. Es una obra que muestra realidades y llama a la reflexión.

El lirio que vino del mar de Antonio Urdaneta considera la memoria, se detiene en lo cotidiano y a la vez en lo ancestral. La esperanza es otro elemento clave de la obra, la promesa está presente. Es un libro que “celebra las personas y los lugares que ellas habitan, al refrendar el lugar de los hombres y las mujeres, su humilde cotidianidad, sus ritos, y sus misterios menores.”

Otro libro a presentar es el de Ernesto Román-Orozco, Artesa del tiempo. Esta antología es una selección de sus obras Las piedras inconclusas (2002), La costumbre de ser sombra (2003), Los hemisferios distantes del silencio (2005), Las casas líquidas (2006) y Magisterio de la grieta. También están incluidos tres libros inéditos del autor.

Calle de la niña Isabel es el título de la obra de Miguel Mendoza Barreto. Lo nocturno, la seducción, el amor, la pasión, la melancolía, la añoranza y la nostalgia caracterizan la voz poética de este escritor venezolano.

Leonardo Gustavo Ruiz, poeta del Estado Barinas, tiene clara conciencia de la literatura moderna y la sigue, sin dejar de ser conocedor de la poesía tradicional. Esto se aprecia en su libro El poeta perdido y otros textos. Ha tomado por convicción el espíritu de la poesía moderna pero esto no significa que sólo sea poeta moderno, el autor crea su propia corriente: “Leonardo Ruiz, como él mismo lo dice, no es preso de nadie, tampoco del verso libre y cuando lo requiere, recurre a las formas de la poesía tradicional, las más exigentes, el soneto y la sextina, y lo hace, además, con virtuosismo.”

De Orlando Pichardo se presentará el libro Los vidrios rotos. La soledad, la memoria y la muerte son elementos que caracterizan su poesía. La obra del autor es pregunta sin respuesta: “Con interrogantes vívidas, libres, que atraviesan, vuelven y regresan sobre su palabra, Orlando Pichardo pregunta al vacío, a los amigos que faltan, a la mujer cuyo pulso vital construyó alguna vez la memoria del deseo.”

Una vez frente al paso (todas las veces) hacia el anochecer es obra del poeta de Apure, Miguel Pérez. La memoria, la infancia, su tierra y el amor forman parte de su libro. El autor fija el recuerdo en poesía.

Parte del aire es el título de la antología de Antonio Trujillo. El poeta, contemplativo, considera la memoria y no descuida el futuro. Tiene conciencia de un más allá que espera al ser humano.

Celso Medina es otro de los invitados nacionales, se presentará su libro Sólo el mar. Lo natural y lo religioso son aspectos esenciales de su obra. La visión poética del escritor hace de Dios un personaje particular. La imagen es la de “un Dios impotente, descalzo, olvidadizo; un grano de arena entre millones de granos de arena”.

Las presentaciones de los libros estarán a cargo de Ana María Oviedo Palomares, poeta y promotora cultural de Trujillo; Gonzálo Ramírez y el poeta Andrés Mejía, encargado de la Gerencia de Promoción de Monte Ávila.

El evento se llevará a cabo el domingo 25 de mayo de 2008 a las 11:00 a.m. en el Museo de Bellas Artes, Auditorio, Piso 4. Plaza de los Museos. Los Caobos, Caracas.

Patricia González
Monte Ávila Editores

 

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