Ficción y realidad en el Caracazo de Earle Herrera ganó el Premio Nacional de Periodismo 2011 mención Publicación Libro
Roberto Malaver: “Earle Herrera ha tenido siempre una lucha permanente entre el periodismo y la literatura”
El pasado 24 de marzo Monte Ávila presentó Ficción y realidad en el Caracazo (2011) de Earle Herrera durante la Filven 2011. Estuvieron presentes el Alcalde del Municipio Libertador Jorge Rodríguez y el periodista Roberto Malaver.
Malaver comentó: “Earle Herrera ha tenido siempre una lucha permanente entre el periodismo y la literatura. Anda como dice el lugar común nadando entre esas dos aguas. Con este libro decidió encontrar en los hechos del Caracazo la presencia de ambas disciplinas”.
El Alcalde de Caracas, Jorge Rodríguez, expresó sobre el autor: “Earle cultiva y se cultiva, es uno de nuestros más importantes poetas, es el más decente de nuestros periodistas, es un docente universitario riguroso, y además de poeta es narrador, humorista y diputado. Pero principalmente es un hombre sencillo y bueno”.
A continuación la palabras de Earle Herrera durante la noche del bautizo:
“Nosotros nos enteramos de los acontecimientos del Caracazo no sólo a través de la televisión sino de la prensa y lo vivido. Pero también aparecieron una serie de textos, de poetas, cuentistas, dramaturgos, que escribieron sobre lo que estaba aconteciendo. El periodista se salió de todos los esquemas del periodismo, porque esos esquemas, esos manuales, no ofrecían los instrumentos para expresar lo que estaba ocurriendo en la calle. Y, por otro lado, los escritores impactados por estos hechos se vieron en la obligación de narrar o escribir su poesía. Llegó un momento en que uno no sabía dónde estaba el periodismo y dónde la literatura. Dónde estaba la ficción y dónde la realidad, porque se mezclaban.
Carlos Noguera escribió un cuento, se llamaba 27F: Su gran debut. Él comienza a escribirlo a partir de una fotografía. Cuenta la historia de una muchacha que vive en un barrio y siempre soñó con ser modelo, aparecer en las páginas de la prensa internacional y los centros de la moda como Roma o París. Esa joven existió realmente y en el Caracazo, cuando empezaron a bajar los cerros por los lados de Petare, ella observó una vitrina de un almacén rota, entró y vio un traje. Le resultaba imposible comprarlo y el Caracazo le permitió acceder a ese traje. Se lo puso y se sintió desfilando por todas esas grandes ciudades de la moda cuando fue barrida por una ráfaga de ametralladora. Cayó sobre el traje, abrazada al maniquí. En la vida real las agencias internacionales mandaron esa foto para todo el mundo, cumpliéndose así el sueño de la muchacha a costa de su vida. Parece ficción pero se dio en realidad.
Para narrar esta serie de situaciones tenías que recurrir a algo más que la noticia. Ese sentimiento colectivo, que cambia en apenas horas, solamente lo puede expresar un dramaturgo, cineasta, novelista, cuentista. Los géneros objetivos del periodismo no te dan las herramientas para plasmar cómo cambia, en apenas 24 horas, la realidad de un país. Para preservar la memoria histórica, para que no olvidemos, recopilé todos esos textos de literatura. En Ficción y realidad en el Caracazo coloco una novela que escribió Argenis Rodríguez, se llama Febrero, muy poca conocida porque creo que la editó él mismo y tuvo una distribución muy limitada. Hay poemas como el que escribió William Osuna, cuentos como el de Carlos Noguera. Busqué esos textos y conversé con los escritores y periodistas acerca de la forma en que fueron afectados.
También coloco un relato de Ángel Gustavo Infante. Cuando Luis Alberto Crespo dirigía el Papel Literario pidió a los cuentistas que escribieran un texto sobre el 27 de febrero en el mismo momento en que estaban ocurriendo los hechos. Gustavo Infante estaba en un velorio, justamente de una persona que habían matado en el Caracazo, era un malandro y lo llamaban Perdigón por la cantidad de perdigón que tenía en el cuerpo. Cada perdigón era más bien una especie de trofeo que tenía y exhibía. Estando allí no podía trasladarse para mandar su relato, no era tampoco tan amplio el uso de internet para mandarlo por esa vía, entonces lo relató por teléfono. Eso es lo que hace un corresponsal de guerra, en este caso hablamos de un corresponsal de ficción. Fue relatando el cuento y así lo fueron copiando”.
El libro Ficción y realidad en el Caracazo pertenece a la colección Bitácora Rebelde de Monte Ávila y se encuentra a la venta en las Librerías del Sur.
Patricia González
Monte Ávila Editores Latinoamericana |