“Monte Ávila Editores fue pionera en la publicación de autores ecuatorianos”
Ramón Torres Galarza, Embajador de la República del Ecuador en Venezuela, celebró la presencia de creadores ecuatorianos en las editoriales de nuestro país
Prensa MAELCA (12.08.2010) El jueves 12 de agosto la Embajada de la República del Ecuador, el Ministerio del Poder Popular del Despacho de la Presidencia y el Ministerio del Poder Popular para la Cultura celebraron el aniversario número 201 del Primer Grito de Independencia del Ecuador. El homenaje fue titulado “Ecuador escribe en Venezuela” evento a través del cual se presentó el fondo editorial de escritores ecuatorianos publicados en tierra venezolana. Las editoriales del estado que forman parte de este festejo son: Fundación Editorial el Perro y la Rana, Ediciones de la Presidencia de la República, Fundación Biblioteca Ayacucho y Monte Ávila Editores Latinoamericana. Participaron Roberto Hernández Montoya, presidente del Celarg; Ramón Torres Galarza, Embajador de la República del Ecuador en Venezuela; Iván Maiza, Director General de Gestión Comunicacional del Ministerio del Poder Popular del Despacho de la Presidencia, y el ensayista y crítico literario Alberto Rodríguez Carucci.
Ramón Torres Galarza declaró: “La palabra es el don que la vida, la naturaleza, el sentimiento y la razón nos legó. Pero también puede desactivar conciencias, desorganizar voluntades, anular procesos. Por eso es que la palabra en el mundo contemporáneo constituye la posibilidad de tener una consecuencia histórica a partir de lo que pensamos y hacemos. Ahondar en cada palabra, cada acto, en relación con lo que somos como seres humanos constituye un compromiso de fundamental importancia. El hecho de que esta tarde Venezuela y Ecuador festejen y se encuentren en una creación colectiva del pensamiento y la palabra de Nuestra América Latina, es un acto que debemos celebrar. Esta tarde vamos a promover un fondo editorial en Venezuela y hemos quedado con las editoriales venezolanas en que lo mismo vamos a hacer con autores venezolanos en Ecuador. El conocimiento de lo que pensamos, somos y sentimos los latinoamericanos nos permite recuperar la identidad y memoria de nuestros pueblos. Nuestras culturas, nuestros dolores, colores y sabores se expresan en la palabra y el pensamiento que hoy se escribe en Venezuela”.
El ensayista y crítico literario Alberto Rodríguez Carucci profundizó sobre la presencia del Ecuador en las editoriales venezolanas. Con respecto a Monte Ávila Editores expresó:
“Monte Ávila Editores fue pionera en la publicación de autores ecuatorianos publicando en 1969 la novela Los hijos del cuencano Alfonso Cuesta y Cuesta. Es una obra que fue galardonada en 1962 con una mención del Premio de Novela de Casa de las Américas en Cuba, y editada el mismo año en Venezuela por la Universidad de Los Andes nada más y nada menos que con dibujos del reconocido artista plástico nacional César Rengifo. La edición de Monte Ávila tuvo mayor difusión y contó con una presentación del escritor guatemalteco Miguel Ángel Asturias, Premio Nobel de Literatura. Los hijos fue leída en ese tiempo como una novela que renovaba el tratamiento de los asuntos indígenas y de la vida del cholo ecuatoriano, y que penetraba en el imaginario infantil de los inicios del siglo XX en Ecuador. Fue una obra reconocida porque remozaba el lenguaje por su afinado tratamiento poético. Cuesta vivió en Venezuela entre 1946 y 1991 cuando falleció en Mérida donde ejercía labores de catedrático, después de haberse desempeñado en ese mismo rol en la Universidad Central de Venezuela. Alfonso Cuesta y Cuesta fue además un escritor de diálogo constante con Ecuador. A pesar de vivir en Venezuela mantuvo siempre una conexión con la Casa de la Cultura Ecuatoriana.
En 1970 Monte Ávila lanzó al público Materia real del poeta, narrador y ensayista también cuencano César Dávila Andrade quien residió en nuestro país por muchos años tanto en Mérida como en Caracas. Un escritor legendario por su personalidad, su obra singularísima y por el dramático modo de terminar su vida por su propia voluntad. Su obra poética constituyó entonces, y aún hoy, una referencia principalísima en la conformación del horizonte poético tanto del Ecuador como de Venezuela. En 2008 se publicó en la colección Altazor de Monte Ávila el poemario Dos encendidos de la joven periodista y poeta Aleyda Quevedo Rojas en cuyo libro son trabajados con esmero lírico los amores entre Manuela Sáenz y Simón Bolívar, entre los cuales se manifiestan pulsiones emocionales, angustias y manifestaciones de erotismo tensadas por las circunstancias propias de las luchas y conflictos de su tiempo. Los ecuatorianos publicados en Monte Ávila constituyen hitos fundamentales de la literatura de su país y las ediciones de este sello mantienen la peculiaridad de estar dirigidas desde su origen a lectores del medio literario en formación, al menos por el modo en que se perciben las huellas de recepción de sus libros que son a la vez referencias de convergencias culturales en nuestro país”.
Otros libros fundamentales mencionados y recomendados por Alberto Rodríguez Carucci han sido Los amores fugaces (Memorias imaginarias) del recientemente fallecido Jorgenrique Adoum y Cuento ecuatoriano contemporáneo (1927-2008) compilado por Miguel Donoso Pareja. Ambos publicados en la colección Continentes de Monte Ávila. (Fin/ Patricia González) |