Democracia y salud: La plusvalía psicológica de Humberto Castillo fue presentado el viernes 20 de agosto
“Es un libro que incentiva la creación y disposición de los ciudadanos a buscar alternativas” manifestó durante el evento José Vicente Rangel
Prensa MAELCA (20.08.2010) El pasado viernes 20 de agosto el Ministerio del Poder Popular para la Cultura a través de Monte Ávila Editores presentó el libro Democracia y salud: La plusvalía psicológica (2010) del psicólogo y rector del Consejo Nacional Electoral (CNE) Humberto Castillo.
Participaron Tibisay Lucena, presidenta del Consejo Nacional Electoral; José Vicente Rangel, periodista y ex vicepresidente venezolano; y Carlos Noguera, presidente de Monte Ávila Editores Latinoamericana.
La presidenta del CNE expresó: “Estamos en un acto muy sentido, familiar y con un ambiente de mucho cariño celebrando este hecho. Conozco a Humberto Castillo desde hace 10, 11 años aproximadamente, he tenido el privilegio de trabajar con él y nos hemos acompañado a lo largo de estos últimos años en el CNE. Puedo decir que es un pilar fundamental dentro de la organización y administración de los procesos electorales. Humberto es un trabajador incansable, creativo, sus aportes a la institución y al país son indudables. Todo lo que hacemos en el CNE es un aporte de nuestro trabajo al país y a la democracia. Es admirable porque además hizo un libro como Democracia y salud: la plusvalía psicológica que desde otro ángulo, desde otro punto de vista, también es un aporte. Simplemente ojeándolo nos damos cuenta del impacto y de la importancia que tiene. Institucionalmente nos sentimos muy contentos y contentas, orgullosos de esta presentación. Por exceso de trabajo Humberto me había pedido hacer el bautizo después de las elecciones, y yo le dije que no, que justamente este es el momento, hacerlo en medio del fragor electoral, en medio del trabajo que tenemos. Esto es parte de cómo vivimos nosotros en el CNE, atendiendo todas y cada una de las cosas que tenemos que hacer por encima del tiempo, el cansancio y de todo. Así que con mucho orgullo, cariño y gran satisfacción estamos presentando el día de hoy este libro de nuestro querido compañero el rector Humberto Castillo”.
El autor del libro manifestó: “Este es un libro que ha tratado de ser profundamente humanista, pero humanista no solamente porque estemos hablando de una especie de conmiseración hacia el ser humano, sino porque busca develar todas las manipulaciones que desde un sistema perverso se han hecho sobre la conciencia de los hombres, para mantenerlos en la peor condición posible en todos los niveles. Apunta a una forma humanista diferente, apunta a crear formas humanistas de desarrollo de la conciencia que nos permitan actuar efectivamente. En todo caso, lo que apreciaría como algo feliz es que se avanzara en la discusión, y un poco más, para ser menos humilde sin querer ser pretencioso, con el libro avanzar para construir esa utopía robinsoniana de la república social, construir una verdadera república social donde lo que prevalezca entre los seres humanos sea la conciencia humanista y el espíritu societario, y si queremos ir un poco más, avanzar incluso a la utopía guevarista de la búsqueda del hombre nuevo en una nueva república social. Además, es un libro muy económico, yo me sorprendí y eso no es casualidad, es parte del avance de este proceso humanista que estamos viviendo donde lo fundamental es el hombre, su cultura, salud y desarrollo, dentro de un espíritu societario”.
A continuación la intervención del prologuista del libro, José Vicente Rangel:
“Menos mal que la presidencia del Consejo Nacional Electoral exime de dar lectura al pavoso vocativo y entrar de lleno en lo que es el motivo de esta reunión. Hay una característica que Tibisay Lucena señaló que yo asumo también, el carácter familiar, en el buen sentido de la palabra, de esta reunión. También decía Tibisay que este libro es presentado en el marco del fragor de una lucha, de una campaña, y eso seguramente me va a permitir a mí algunas licencias ya que no soy del gobierno ni formo parte de ninguna organización que pueda verse comprometida con lo que pueda decir aquí. A título absolutamente personal y en función de la lectura voy a decir cuatro cosas sobre este libro: primero el autor, luego el libro en sí, su contenido, en tercer lugar el contexto en el cual se presenta, y por último la institución: el Consejo Nacional Electoral. Voy a referirme rápidamente a esos aspectos.
El autor: Humberto Castillo, psicólogo, profesor universitario, rector del CNE, es un hombre de una gran capacidad de trabajo, de una sensibilidad extraordinaria y de una humildad que algunas veces peca de excesiva. Lo conozco desde hace muchos años, compartimos en la política, campañas electorales y situaciones difíciles en la época de la cuarta república. Puedo decir que se trata de un hombre de verdad, un hombre intelectualmente muy capacitado y de una condición ciudadana ejemplar.
El libro: después de leerlo el autor me solicitó un prólogo. Pensé mucho antes de escribirlo porque el tema es difícil, indudablemente. Pero en la medida en que uno avanza en la lectura, debido a la calidad expositiva, a lo bien escrito que está, uno entiende el peso y la cuestión de fondo del planteamiento. Para mí la lectura de este libro constituye una aventura escrutadora de lo que es Venezuela, de lo que son las formas políticas, de lo que es la lucha política y es un libro cuya lectura obliga a estudiar. No solamente presenta hechos, circunstancias, sino que impulsa a indagar algunos códigos, algunas claves que se encuentran en el libro. Plantea, a grandes rasgos, lo que es el reto verdadero de la democracia, que no es otro para el autor que la realización de la justicia social, no puede haber democracia si no hay lucha a fondo contra la injusticia. La injusticia en toda su dimensión, lo social, lo económico, lo político, lo que tiene que ver con la administración de justicia, con los servicios públicos, con la calidad de vida del ciudadano. Si un sistema político no realza la condición de vida del ciudadano no puede considerarse eficiente, eficaz. Se le plantea entonces un dilema a la propuesta democrática, o va al fondo en la lucha por la justicia social, por un régimen igualitario de reparto justo de la riqueza del país o fatalmente está destinada a colapsar… ¿Por qué el autor del libro escoge el dato salud? De allí el título, Democracia y salud: la plusvalía psicológica. ¿Por qué escoge la salud como dato para hacer este análisis? Porque precisamente en el dato salud se condensa el problema de fondo. En la medida en que un sistema político es capaz de dar respuesta social eficiente, en la medida en que es capaz de resolver problemas concretos del ciudadano, y en este caso la salud es el problema más importante de un ciudadano, en esa medida se legitima y en esa medida también si no lo hace se deslegitima… Se plantea el dilema, por consiguiente, de la medicina de clase o la medicina socializada, y justamente allí está lo que se dirime en este momento en Venezuela... Humberto castillo dice: de la misma manera que las relaciones de producción capitalistas generan plusvalía para recrear la estructura social que le da origen, dicha plusvalía tiene su representación en el plano psicológico, en la conducta y otros procesos asociados, en lo que plasma la dominación mediante el control de la comunicación masiva y la industria cultural por parte del sector capitalista. Ahí está el problema. Eso lo vemos en todo lo que ocurre en Venezuela, en todo lo que está ocurriendo en este momento donde hay una confrontación abierta entre la vieja concepción del poder y la nueva concepción del poder, el poder al servicio de quién, al servicio de los sectores dominantes o al servicio de los sectores populares. La dominación mediante el control de la comunicación masiva lo estamos viviendo en este momento en forma desaforada, brutal, prácticamente subversiva, cualquier hecho asumido por ese poder mediático tiene un signo subversivo en la peor acepción del término, porque no es la subversión creadora, para avanzar, para cambiar, sino para retroceder. Precisamente esos datos, que están en este libro, son los que mueven a definir el tipo de lucha que está planteada en Venezuela, cuál es el centro del problema y cómo atacar los problemas. Por eso es un libro que incentiva la creación y disposición de los ciudadanos a buscar alternativas que para un sector importante de la sociedad venezolana, yo diría que mayoritario, están en el planteamiento del socialismo del siglo XXI.
El tercer aspecto: es el contexto actual, estamos en el marco de un proceso electoral para elegir a los miembros de la Asamblea Nacional. ¿Tenemos claro los venezolanos lo que nos estamos jugando en este proceso electoral? Aquí yo me permito las licencias de las cuales hablé al comienzo, creo que nos estamos jugando algo muy importante: la vuelta al pasado o continuar avanzando hacia el futuro. De modo que en el fondo nos estamos jugando el cambio o el retroceso, volver a un pasado ominoso, sin salidas, o seguir avanzando con los errores que se cometen, con las fallas que se tienen, pero avanzando indudablemente y eso es fundamental en una sociedad. Y ese proceso precisamente se caracteriza por fuerzas o factores que se presentan como alternativa democrática y en el fondo son la negación de una alternativa democrática, son sectores que enmascaran sus verdaderos propósitos, que hablan por ejemplo de abusos del proceso revolucionario cuando ellos a la hora de ejercer el poder cometieron todos los abusos del mundo, o hablan de abusos cuando incluso en esta etapa que estamos viviendo incurrieron en abusos de todo tipo desde un golpe de estado como el 11 de abril hasta un sabotaje de la industria petrolera. Yo creo que nosotros tenemos que tomar conciencia de la trascendencia de este proceso electoral, no se trata simplemente de elegir x número de diputados a la Asamblea Nacional, se trata de tener claro que en la decisión del 26 de septiembre está implícita una definición de carácter político e ideológico, con todas la connotaciones sociales y económicas que la misma representa.
Y el cuarto aspecto: es el Consejo Nacional Electoral, patrocinante de la presentación de este libro de Humberto Castillo. Los disparos contra el Consejo Nacional Electoral ya empiezan a producirse, yo quiero decirlo con toda claridad, se está montando una campaña contra la institución electoral. El actual Consejo Nacional Electoral ha sido el que ha cumplido con mayor eficiencia y responsabilidad lo que establece la ley y la Constitución Nacional. Ha tenido un funcionamiento impecable a lo largo de 15 procesos electorales. No hay razón alguna para descalificar el funcionamiento del CNE, sin embargo se ha iniciado una campaña destinada a descalificar al árbitro y descalificar al árbitro significa crear las condiciones para que cualquiera que sea el resultado electoral del 26 de septiembre se pueda aducir equivocado o pueda ser rechazado, por razones absolutamente subjetivas sin base alguna como ha venido ocurriendo en anteriores procesos electorales. Venezuela nunca había tenido una institución más confiable que el actual Consejo Nacional Electoral, imparcial, objetivo, ajustado a la ley. Cuando ha ganado la oposición en estados importantes se le ha reconocido la victoria, cuando en un referéndum el gobierno pierde se reconoce el resultado, entonces, la posición de los factores que participan en una campaña electoral tiene que ver con una posición exclusivamente política destinada a confundir a la opinión pública. Yo creo que es importante que de la ciudadanía surja un movimiento destinado a suscribir un acuerdo nacional para comprometerse a respetar el resultado electoral, cualquiera que sea, del 26 de septiembre de este año, porque sería una manera de derrotar precisamente aquellos factores, aquellos elementos, que tratan de cuestionar a la autoridad máxima en materia electoral. Y sería la mejor manera no solamente de garantizar el voto de los ciudadanos sino de estimular la participación de los ciudadanos, para que ese evento electoral sea la expresión de una participación masiva de la colectividad que sólo se puede lograr en la medida en que los actores del proceso le den garantía de confiabilidad, porque habrá muchos ciudadanos que ante una prédica destinada a descalificar al árbitro y a sembrar la duda prefieran abstenerse antes de ir a votar. Y, finalmente, creo que este libro es mucho más que un planteamiento que se hace en torno a un tema social, el tema de la salud, a un tema político, el tipo de democracia. Es un libro que afortunadamente se presenta en el marco de un proceso electoral muy importante que puede desarrollarse perfectamente en el marco del respeto y de la más amplia polémica y análisis de los problemas fundamentales del país, o puede convertirse también en un motivo de enfrentamiento y de violencia. Yo felicito a Humberto por su libro, felicito al Consejo Nacional Electoral por facilitar esta sala para la presentación y felicito a Monte Ávila por haberlo editado”. (Fin/ Patricia González)
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