José Watanabe: "Me gustaría escribir una frase perfecta, de esas que producen escalofríos"
Una vez, hace muchos años, Harumi Watanabe Kawano, inmigrante japonés que llegó al Perú en 1914, y que trabajó en las haciendas azucareras, se encontró -por esas cosas inesperadas de la buena fortuna- con Paula Varas Soto, nacida en una localidad del norte peruano.
De ese luminoso encuentro nació en 1946, para el bien de todos, un poeta: José Watanabe, mejor conocido como el guardián del hielo; el hombre que bebe toda la poesía del ojo de agua; el mismo que asegura que "la vida en ti fue un pez de 20 centímetros", y, por sobre todas las cosas, el peruano considerado, según el suplemento El Cultural del diario español El Mundo, como el autor de poesía más vendido en España en los últimos meses, con el volumen La piedra alada .
En el 2005, específicamente a principios de octubre, José Watanabe visitó Caracas con dos propósitos: participar en la XII Semana Internacional de la Poesía y, además, presentar Lo que queda, una antología de su poesía publicada por Monte Ávila Editores que, además, fue bautizada en el marco del evento poético.
Llegó Watanabe con su andar pausado y su buen castellano, acompañado por Micaela Chirif, tan bonita en aspecto y alma como la poesía de su esposo. Caminó por la ciudad; visitó el Sambil y El Hatillo; se encontró con viejos amigos; compartió almuerzos y cenas de poesía; dio muchas entrevistas y, al final, después de siete días de estadía, regresó a su país con una sonrisa tan amplia, en distancia, como el arcoiris que conecta a Caracas con Lima y viceversa.
En fin, lo más importante de la visita de Watanabe a Caracas es que su poesía arropó el alma de los venezolanos. Ni hablar, por ejemplo, de lo que sucedió en El Maní es Así, cuando leyó su poema "La ranita", frente a un grupo de bailadores poetas o poetas bailadores, en el marco de la Semana de la Poesía. Ni mencionar tampoco el tono de los comentarios de sorpresa (buena sorpresa) que se escuchaban de buena parte del público, durante sus dos recitales, en el auditorio del Corp Banca y en la Casa Nacional de las Letras Andrés Bello.
Ahora, se espera que Watanabe se convierta en el autor de poesía más vendido en Venezuela. En todo caso, el autor de Álbum de familia (1971); El huso de la palabra (1989); Historia natural (1994), Cosas del cuerpo (1999), Habitó entre nosotros (2002) y La piedra alada (2005), tiene materia (de esa que proviene del alma) para encantar y fascinar a miles de lectores en este país de gracia.
Si dentro de muy poco eso llega a pasar, entonces se habrán manifestado dos milagros de la palabra. Por una parte, la metáfora de Watanabe se habrá expandido para hacernos soñar. Por otra, poemas como "Animal de invierno", "La oruga", o "El árbol" caminarán desde Petare hasta Propatria, y desde el Ávila hasta el Cementerio del Sur, para hacer de Caracas (con sus habitantes) una ciudad más bella, más amable y más humana.
Ofrecemos a continuación, y a la espera de que los milagros lleguen, por esas cosas inesperadas de la buena fortuna, las respuestas de José Watanabe sobre varias interrogantes de la vida, entre ellas, la poesía.
Lo encontraron
-¿Qué es la escritura?
-Poner nuestra carga emocional en las palabras.
-¿Para qué sirve la escritura?
-Para hacer contacto entrañable con personas que tal vez nunca conozcamos.
-¿Hay algo que le falte escribir?
-Si pudiera, una frase que, de tan perfecta, produzca escalofríos.
-¿Cuál de sus libros es el más querido por usted?
- El huso de la palabra, porque lo escribí en medio de una gran depresión.
-De no haber sido escritor, ¿qué oficio hubiese preferido?
-Pintor.
-¿Un país que le gustaría visitar?
-Portugal, por Pessoa.
-¿Cuál es la comida favorita de José Watanabe?
-La de los domingos, la de los almuerzos tribales de mi familia.
-¿Cuál es su bebida favorita?
- Agua tónica (carezco de enzimas para procesar alcohol, maldita sea).
-¿Cuál obra de la historia de la literatura universal le hubiese gustado escribir?
-Cualquiera de los sonetos de Quevedo.
-¿Cuál personaje de la historia de la literatura universal le hubiese gustado ser?
- Sólo por unos días, Bartleby, de Melville, aquel de la famosa frase displicente "preferiría no hacerlo".
-¿A qué hora del día escribe José Watanabe?
-De noche. Desde niño soy noctámbulo.
-¿Cuál es el título del último libro que leyó?
- Poemas completos de Georg Trakl, editado por la Universidad Católica del Perú.
-¿Cuál es el título del último libro que no terminó de leer?
-No compro libros que sospecho que no voy a terminar de leer.
-¿Cuál es su género musical favorito?
-El pop de los sesenta. Soy sensiblero.
-¿Cuál es la película que recuerda con más cariño?
- Cuentos de la luna pálida (Ugetsu Monogatari), de Kenji Mizoguchi.
-¿Cuál es el sueño más hermoso que ha tenido?
-Que sabía tocar guitarra.
-¿Cuál es su mayor debilidad?
-La pereza.
-¿Cuál es su mayor fortaleza?
-Ser obsesivo.
-¿Cuál es la mayor imprudencia que ha cometido en su vida?
-Uff.
-¿Qué le gustaría hacer el día, o la noche, en que la muerte venga a buscarlo?
- Esconderme.
-Si pudiera seleccionar el epitafio de su tumba, ¿qué escribiría?
-Lo encontraron.
El guardián del hielo
Y coincidimos en el terral
el heladero con su carretilla averiada
y yo
que corría tras los pájaros huidos del fuego
de la zafra.
También coincidió el sol.
En esa situación cómo negarse a un favor llano:
el heladero me pidió cuidar su efímero hielo.
Oh cuidar lo fugaz bajo el sol.
El hielo empezó a derretirse
bajo mi sombra, tan desesperada
como inútil.
Diluyéndose
dibujaba seres esbeltos y primordiales
que sólo un instante tenían firmeza
de cristal de cuarzo
y enseguida eran formas puras
como de montaña o planeta
que se devasta.
No se puede amar lo que tan rápido fuga.
Ama rápido, me dijo el sol.
Y así aprendí, en su ardiente y perverso reino,
a cumplir con la vida:
yo soy el guardián del hielo.
Poema perteneciente a Lo que queda, antología poética de José Watanabe, publicada por Monte Ávila Editores (2005) y presentada, en el Centro Cultural Corp Group, el lunes 3 de octubre de 2005. |