Reynaldo Pérez Só: “lo primero que uno debe hacer es no dañar: Primum non nocere”
Durante el Festival Mundial de Poesía 2011 tuvimos la oportunidad de entrevistar al poeta homenajeado Reynaldo Pérez Só en el lobby del hotel Alba. El poeta, educador y además médico, presentó recientemente la antología Rosae rosarum (2011) publicada en la colección Altazor de Monte Ávila. Entusiasta cuando habla de poesía, categórico cuando habla de altruismo, el autor nos cuenta cómo logró transformar un símbolo como la rosa, del que tanto se ha hablado, en un elemento de naturaleza nueva.
Reynaldo Pérez Só (Caracas, 1945). Poeta, traductor y editor. Licenciado en Educación y Doctor en Medicina por la Universidad de Carabobo. Ha publicado los libros Para morirnos de otro sueño (1971), Tanmatra (1972), Nuevos poemas (1975), Fragmentos de un taller (1990), Solombra (1998) y Antología poética (2004).
¿Por qué elige la poesía como forma de vida?
Nunca elegí, a mí me eligieron. Uno piensa que decide cosas y es la vida la que te pone caminos. Creo que fue la poesía, fue ella, no yo. No hay una decisión ni voluntad, pensar eso sería demasiada soberbia.
¿Importancia de lo popular en su obra?
Yo recojo el habla y sentir de la gente, me enamoro de palabras y posturas. Cuando eso me arropa y toma, luego se transmite a los textos. Eso sería lo popular. Trato de escribir como hablo, como hablan mi familia y amigos. No invento un lenguaje libresco ni intelectual. Exprimo el lenguaje cotidiano y hago lo que más pueda con el menor número de palabras.
¿Qué podría decirnos sobre Rosae rosarum?
Es una obra conformada por cuatro libros. Hay un libro titulado Poemas de la cuesta (2002) que refleja una experiencia vivida en un barrio muy popular en Tenerife – Islas Canarias, ya lo destruyeron. Mientras estuve allá percibí que la gente odiaba ese sitio porque era un lugar donde vivía gente pobre. Yo pasaba por ahí para recortar camino porque esas islas son subidas y bajadas. Me llamaba la atención cómo hablaban, cómo construían sus casas muy parecidas a nuestros cerros. Estaban llenas de palomares, palomas mensajeras, bares, incluso mucho extranjero, mucho latinoamericano, africano, entonces empecé a escribir una poesía muy de ese sitio.
Rosae rosarum es una búsqueda a través de la rosa que es un símbolo bastante universal. En una época odié la rosa porque representa también la cursilería. Tuve que despojarme de eso y pensar cómo hacer un nuevo trabajo sobre la rosa, porque es algo ya tomado dentro del cristianismo, judaísmo, el islam. Además, la rosa y es curioso tiene que ver con la pera, la manzana, con los duraznos, son todos familia, la rosa parió todas esas cosas. Todo eso fue un descubrimiento.
La rosa tiene que ver con las búsquedas espirituales de todos nosotros, entonces pensé en trabajar ese tema tomándola como excusa y de ahí hice una gran cantidad de poemas. De pronto podrían ser hasta intelectuales pero creo que no. Por cierto, hay un poema titulado “rosa plástica” que se lo dedico a Mario Abreu. Me di cuenta que todos nosotros, yo al menos y mucha gente, le tienen terror a las flores de plástico porque están al camino de las carreteras donde hay una cruz, están en todo cementerio, pero nadie tiene rosas plásticas en su casa, son como pavosas. Pero Mario Abreu con su arte hizo un gesto mágico extraordinario, de flores mágicas y rosas. Abreu era un gran buscador con sus Objetos Mágicos y en ese sentido él entra también en Rosae rosarum.
¿Por qué la escogencia del título en latín?
Me gustó el sonido. De la rosa, de las rosas. De la rosa íntima, de las rosas públicas.
¿Qué novedades absorbió del 8vo Festival Mundial de Poesía, qué nuevas tendencias, estilos, cómo fue el intercambio con los poetas?
Una cultura que no se interconecta con otras muere. Un poeta que no se comunique con otros muere, se seca. Este país estaba generalmente de espalda a toda América Latina y al mundo, exceptuando a Francia y Norteamérica, esas eran las únicas dos ventanas que teníamos. Ahora tenemos ventanas por todas partes, claraboyas por todas partes, ojos de buey por todas partes, y estos son los poetas que vienen y los que van, porque cuando nosotros hacemos un encuentro en Venezuela nuestra poesía también se desplaza viva a través de los poetas que llegan acá. Impresionan las posibilidades de tener contacto por ejemplo con poesía haitiana, africana. Yo lamento que no estén los poetas de las islas ABC, Aruba, Bonaire y Curazao, porque se está haciendo desde hace muchos años buena poesía en papiamento. Lamentablemente no hemos tenido ni poesía ni poetas del mundo spanglish, hay extraordinarios poetas chicanos también. Sin embargo, esa posibilidad está abierta, en el futuro habrá oportunidad de contactar otros tipos de cultura.
¿Usted es de los que piensa que la poesía aporta algo?
Teófilo Tortolero, un gran poeta nuestro que ya murió, carabobeño, decía que un país sin poetas no existía ¿Qué hubiesemos hecho nosotros si no hubiesemos tenido a Andrés Eloy Blanco? Lo que pasa es que el poeta no aporta para la cuestión económica, el poeta es para construir un pueblo, pero acuérdate también que la poesía puede hacer revoluciones y las ha hecho. ¿Para qué sirve la palabra? La palabra se convierte en un arma y los poetas son el arma del país. Para hacer dinero no, a lo mejor servirían otras cosas, la venta de objetos, explotar a los demás, pero la poesía no puede explotar a nadie. Yo nunca he visto a un poeta explotador, pero sí he visto narradores que han hecho grandes comercios y se han convertido en grandes portentados pero ¿grandes portentados poetas? La poesía es algo muy íntimo que va construyendo el lenguaje.
¿Cuál piensa ha sido su aporte como poeta?
Uno no lo sabe, eso es una cuestión como a posteriori. Lo único que me contenta de verdad es escribir un texto que gusta. Esa energía de la palabra salió de mí y es tomada por otro. Es como los virus, un virus se comunica con otro, los bacteriófagos jajajaja.
Ahora que habla de virus bacteriófagos ¿cómo se vinculan en su vida y obra la educación, medicina y poesía?
No veo mayor diferencia entre educación, medicina y poesía porque en cada una está presente el ser humano. He trabajado en la educación muchos años con niños, adolescentes, adultos y cuando se produce el rapport, esa relación que es como un enamoramiento, uno deja de ser uno para ser el otro. Eso también ocurre en la medicina cuando asumes realmente al otro, al enfermo, al paciente, como si fueras tú, lo primero que uno debe hacer es no dañar: Primum non nocere (Primero no dañar). Lo primero que debe hacer la poesía es no dañar el corazón del otro, entonces en la poesía también se produce ese rapport, es como un dar. En las tres cosas siempre es un dar. Por ejemplo, cuando yo leía a Vallejo era una cosa tan terrible poder leer a un poeta que murió, estaba muerto, pero en ese momento estaba vivo, es el virus que yo te decía que va de un cuerpo a otro, va de un corazón a otro. Eso ocurre con la medicina, con la vida y puede darse en cualquier ámbito. Por eso es que el Conde de Lautréamont decía que la poesía debe ser hecha por todos, lo que pasa es que nos coartan las posibilidades. Cuando somos adolescentes, niños, estamos abiertos totalmente a la vida y en ese momento uno quiere escribir. Todos podemos escribir poesía, todos podemos construir algo, se trata de ser mejor cada día, uno pudiera ser buena gente y cómo hacemos para serlo: primero no dañar.
Entonces y hablando de eso, qué pensaría usted sobre el mito de que los poetas o escritores tienen como una especie de permiso para actuar de cualquier forma, dañina o no, por ser extravagantes, particulares o geniales. ¿Dónde queda ese ser buen humano?
Bueno, eso es un lugar común. Existe toda clase de gente y se piensa que el poeta debe ser un bohemio, parecerse externamente al bohemio, una especie de borracho irresponsable y eso no es así. Como en todas partes hay monedas auténticas y falsas, hay bisutería y joyería, es decir, uno tiene que ver dónde está el verdadero poeta. Ruben Darío decía que el buen poeta se huele y siente. Hay de todo en el mundo del señor y no todo el que escriba versos es poeta.
¿Qué ha significado para usted haber sido el poeta homenajeado del festival de poesía 2011?
Yo creo que el homenajeado es otro, eso me ha ayudado un poco. El homenajeado está en todos mis amigos y en aquellos que me ayudaron en momentos difíciles. Todavía eso no lo proceso ni lo metabolizo. Cuando lo vaya a metabolizar es porque ya pasó todo, entonces uno se alegra. Me siento como cuando pasa algo extraordinario y uno se pregunta ¿esto es verdad? Tengo que sentir que es real, tocarme, pero mejor no hacerlo para que el ego no se suba tanto. Estas cosas son terribles porque la parte negativa de uno, el ego, quiere adueñarse de todo, y no, esto no es para mí sino para el país y la gente.
Patricia González
Monte Ávila Editores Latinoamericana
A un hombre bueno
que no se sabe su significado sino
un hombre bueno
quien debió de andar por calles y tocar
casas y morirse sin robar a nadie
ni golpear a un perro
se imagina uno así a ese supuesto
hombre bueno
alias hombre bueno
sin nombre ni apellidos
devorados por la especificación
de la bondad y anonimato
pero de haber sido malo
se piensa
tuviera un gentilicio de monumento
lo que abre sospechas
al recorrer plazas y nombres de calles
aeropuertos museos teatros
Reynaldo Pérez Só
De Poemas de la cuesta (2002) libro incluido en Rosae rosarum
Rosa amarilla
(su cultivo
penetra los jardines
de quienes creen en la conquista
del becerro
contra el animal silvestre
incluido el hombre
donde podría ponerse una bandera
de oro se la siembra
se la riega y se la corta)
pedante del hombre pedante
brota amarilla la rosa
sin perfume pero sobrada
en soberbia péndula
más o se yergue en el conjunto
de su zarza
Reynaldo Pérez Só
De Rosae rosarum (2003) libro incluido en Rosae rosarum |