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Eduardo Liendo: "¿Cómo inventó usted mi vida?"

"¿Cómo inventó usted mi vida?", es el piropo literario más hermoso que le han echado a Eduardo Liendo, gracias a Lisbeth Dorante, personaje de su novela Los platos del diablo, publicada por primera vez en 1985. "Me lo dijo una mujer, vía telefónica, hace algunos años", recuerda el escritor caraqueño, considerado una de las voces más sólidas y seguras del panorama narrativo venezolano contemporáneo.

Liendo, quien nació en Caracas un 12 de enero de 1941, es hijo de Francisco José Liendo, talabartero de profesión, nativo de La Guaira, y Rosa Zurita, una noble ama de casa que vino al mundo, hace muchos años, en algún punto
geográfico del estado Miranda.

Dentro de Monte Ávila Editores, casa que ha publicado buena parte de los libros del narrador, se habla de él como el autor con más número de volúmenes vendidos, lo que se traduce -en otras palabras- como el autor de
la editorial que ha llegado a más ojos y almas de lectores en Venezuela. Y todo esto gracias a títulos que se leen y releen día a día como El mago de la cara de vidrio (1973); Los topos (1975); Los platos del diablo (1991); El
cocodrilo rojo / Mascarada
(1992); Diario del enano (1995); Si yo fuera Pedro Infante (1999), y El round del olvido (2002). "Ese epíteto de 'Liendo, el más vendido' es un secreto que guardo con Monte Ávila desde hace muchos
años" comenta el escritor entre risas.

De la misma manera, Monte Ávila, contenta de reimprimir ediciones y más ediciones de los libros de un narrador que ha sido finalista (en dos ocasiones) del Premio Internacional de Novela Rómulo Gallegos, publicó en
2005 El cocodrilo rojo / Mascarada, en su más reciente colección de ediciones masivas Biblioteca Básica de Autores Venezolanos. Por supuesto, el libro no sólo ha sido comentado con gran beneplácito entre autores, lectores y críticos por la belleza de la edición, sino que, además, se encuentra entre los volúmenes con mayor número de demanda actualmente en la editorial.

De Liendo hay que decir que es un tipo tranquilo, de hablar y caminar pausado; hombre de palabras exactas, de boleros y whisky y, por supuesto, de muchas anécdotas e historias interiores y exteriores. Algunas de ellas se encuentran seguidamente: a disposición de quien quiera que le inventen una, o dos, o tres, o cuatro, o mil vidas.


No estuvo mal

-¿Qué es la escritura?

-Un ejercicio de imaginación y lenguaje.

-¿Para qué sirve la escritura?
-Para existir.

-¿Hay algo que le falte por escribir?
-La novela que tengo en mente.

-¿Cuál de sus libros es el más querido por usted?
-El que estoy tramando.

-De no haber sido escritor, ¿qué oficio hubiese preferido?
-Cantante popular, creo que no lo hubiese hecho mal. Es una de mis frustraciones.

-¿Un país que le gustaría visitar?
-Nuevamente República Checa, por Praga.

-¿Cuál es la comida favorita de Eduardo Liendo?
-Atún encebollado, curiosamente sin cebolla, porque se lo mando a sacar después de sofrito.

-¿Cuál es su bebida favorita?
-El whisky, pero no soy dogmático.

-¿Cuál obra de la historia de la literatura universal le hubiese gustado escribir?
-Pedro Páramo.

-¿Cuál personaje de la historia de la literatura universal le hubiese gustado ser?
-Por lo astuto, Ulises de Homero.

-¿A qué hora del día escribe Eduardo Liendo?
-Cuando me resulta posible.

-¿Cuál es el título del último libro que leyó?
-El corrector de estilo de Milton Quero y Las dos izquierdas de Teodoro Petkoff.

-¿Cuál es el título del último libro que no terminó de leer?
-Me interesó tan poco que olvidé su nombre.

-¿Cuál es su género musical favorito?
-El bolero, preferiblemente en la voz de Toña La Negra, pero mi espectro llega hasta El Cigala de "Lágrimas negras".

-¿Cuál es la película que recuerda con más cariño?
-Escuela de Vagabundos con Pedro Infante, la disfruté en la adolescencia. Recuerdo haberla visto en el cine "Roxy", ubicado en Prado de María.

-¿Cuál es el sueño más hermoso que ha tenido?
-Uno que tuve cuando estuve preso en Tacarigua: que amanecía en la playa.

-¿Cuál es su mayor debilidad?
-El exceso de confianza en la gente.

-¿Cuál es su mayor fortaleza?
-La perseverancia.

-¿Cuál es la mayor imprudencia que ha cometido en su vida?
-Haberme ido a la guerrilla a los 20 años.

-¿Qué le gustaría hacer el día, o la noche, en que la muerte venga a buscarlo?
-Estar durmiendo tranquilamente.

-Si pudiera seleccionar el epitafio de su tumba, ¿qué escribiría?
-No estuvo mal.


El cocodrilo rojo


Me arrecha que me miren, ¿qué me ven?, ¿nunca habían visto un cocodrilo? Todo el mundo viene y me molesta, me jalan por la cola, me meten un dedo en la nariz. Sí, lo hacen ahora después que se me cayeron los dientes. Algunos dicen que estoy loco, eso me desquicia y les grito: cocodrilo, cocodrilo, cocodrilo. Yo estaba bien en la playa con Amatista, ella me cortaba las uñas, me cepillaba las escamas, me lustraba la cola. Tenía un cuerpo calientito y yo la tranquilizaba con la cola cuando las rodillas le comenzaban a temblar, ella me decía Ramón, y yo, ningún Ramón cocodrilo, cocodrilo, cocodrilo. Cuando estaba en la playa estaba bien, a veces me escamaba o me volteaba panza arriba para ver el cielo; era un cielo rojito, se iba incendiando, incendiando, hasta que el diablo metía sus barbas en el agua. Yo con el diablo siempre me he entendido, es como un compadre, nos sentamos, conversamos de las almas envenenadas y de los cuernos que le pone su mujer con un autobusero; es un pobre diablo, él me dice: "Mira Ramón éste
sí es el infierno".


Fragmento del cuento "El cocodrilo rojo" de Eduardo Liendo, perteneciente al libro El cocodrilo rojo / Mascarada, editado por Monte Ávila Editores, en su nueva colección Biblioteca Básica de Autores Venezolanos


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